En Arroyo de la Encomienda existe desde hace casi dos décadas una imagen que se ha normalizado a fuerza de abandono, pero que sigue siendo una anomalía urbana, social y paisajística: la conocida como urbanización fantasma o el esqueleto de Las Lomas.
Se trata de una promoción inmobiliaria iniciada en 2007 en el barrio de Las Lomas, situada en la avenida de Aranzana, una de las principales vías de comunicación del municipio, frente al centro deportivo Xperience. Un emplazamiento que, lejos de convertirse en una oportunidad de regeneración urbana y transformación del entorno para el barrio y sus vecinos, se ha consolidado como un símbolo del urbanismo fallido de la burbuja inmobiliaria.
La promoción fue impulsada por la empresa zaragozana Grupo Progea, S.A., que publicitó el proyecto bajo el nombre Terrazas del Golf y el eslogan “Excepcional en todo”. Sin embargo, la realidad fue muy distinta: El esqueleto de Las Lomas la obra nunca superó la fase de estructura de hormigón y ya en 2008 presentaba el aspecto de abandono que, con mínimos cambios, mantiene hoy.
Posteriormente, la promotora entró en concurso de acreedores en 2013 y fue liquidada en 2015. Durante años, la propiedad de este esqueleto urbano recayó en Ibercaja Banco, hasta que, hace ya unos años, una empresa adquirió el inmueble, dividido en dos unidades catastrales diferenciadas. Desde entonces, el problema persiste sin una solución visible.
Mientras tanto, Arroyo de la Encomienda ha logrado desbloquear otras promociones paralizadas del mismo periodo, demostrando que cuando existe voluntad, los problemas urbanísticos pueden resolverse. Sin embargo, el esqueleto de Las Lomas sigue siendo la gran asignatura pendiente.
Este abandono prolongado no es una cuestión menor ni meramente estética. Afecta directamente a la seguridad y a la salubridad, degradando el entorno junto a la arteria de comunicación de dos de los barrios más poblados del municipio, Las Lomas y Sotoverde y, sobre todo, ha bloqueado durante años suelo residencial que daría respuesta a las necesidades de vivienda en este entorno.
Ante esta situación, el Ayuntamiento no puede limitarse a una espera pasiva. Resulta imprescindible que asuma un papel activo, responsable y decidido, impulsando la negociación con los actuales propietarios y explorando TODAS LAS VÍAS POSIBLES para alcanzar una solución definitiva: desde la adaptación del planeamiento urbanístico, si fuera necesario, para hacer viable la reutilización de la estructura existente conforme a los criterios urbanísticos actuales, hasta, en última instancia, la aplicación de medidas jurídicas y coercitivas previstas en la normativa que permitan eliminar una construcción inviable y liberar estos dos solares para nuevos proyectos urbanos acordes con el Arroyo de hoy y del futuro.
Son muchas las ocasiones en las que Vecinos por Arroyo de la Encomienda hemos solicitado actuaciones concretas: la declaración de caducidad de la licencia de obras, o el mantenimiento, vigilancia y la limpieza de este espacio, así como una intervención municipal que ponga fin, de una vez por todas, a una situación enquistada desde hace demasiado tiempo.
Esta reflexión resulta aún más necesaria cuando se analizan las prioridades municipales en materia urbanística. En los últimos años, el Ayuntamiento ha puesto un notable empeño en sacar adelante proyectos controvertidos destinados a resolver calvas urbanas en entornos como la avenida de Salamanca, mediante adaptaciones normativas orientadas a la máxima explotación urbanística, siendo el solar de Cartisa el ejemplo más significativo de esta apuesta.
Sin embargo, ese mismo impulso y determinación no se percibe ante problemas mucho más antiguos, visibles y urgentes, como el del esqueleto de Las Lomas.
Arroyo de la Encomienda no puede permitirse mantener indefinidamente una ruina del pasado mientras se priorizan otros desarrollos. Resolver el esqueleto de Las Lomas no es solo una cuestión urbanística, sino una decisión de responsabilidad política y de respeto hacia los vecinos que reclaman una solución.
Antonio Olmo Arranz
Portavoz de Vecinos por Arroyo
